Colombia todavía cuenta sus pérdidas. Mientras el país reconstruye lo que se cayó, hay una pregunta que no podemos aplazar: ¿cómo reconstruimos también por dentro?
Por Luis Miguel Trujillo · Autor del libro Haz que suceda® · Agosto 2026
El 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, la tierra tembló en el occidente de Colombia. Un sismo de magnitud 7,4, con epicentro cerca de San José del Palmar, en Chocó. Pereira, Cali, Manizales, Armenia y Quibdó, entre las zonas más golpeadas. Más de trescientas personas fallecidas. Miles de heridos. Cientos de desaparecidos. Decenas de miles de viviendas destruidas o averiadas. Las cifras se siguen actualizando, y probablemente sigan creciendo.
No escribo este artículo para hablar de números. Los números ya los conoces, si eres de este país. Escribo para hablar de lo otro. De lo que no sale en las cifras oficiales, pero le está pasando a millones de personas ahora mismo, hayan perdido una casa o no, hayan estado en el epicentro o a mil kilómetros de distancia.
EL DUELO QUE TODAVÍA NO TERMINA
Colombia está en duelo. Un duelo raro, porque conviven al tiempo el dolor por lo que se perdió y la esperanza de lo que se está reconstruyendo. Se puede llorar y ayudar en la misma tarde. Se puede sentir miedo y seguir funcionando. Eso no es contradicción. Es lo que hace un país cuando el suelo, literalmente, deja de sentirse seguro.
Si tú no perdiste a nadie ni tu casa se movió un centímetro, y aun así llevas días sin dormir bien, sin concentrarte, con el pecho apretado viendo las noticias, eso también es real. No necesitas haber estado en Chocó para que tu sistema nervioso haya recibido el golpe. Todo el país sintió, de una forma u otra, que el piso podía moverse.
LO QUE UN TERREMOTO LE HACE A LA MENTE
«El cuerpo recuerda lo que la mente todavía no logra explicar.»
Después de un evento así, es normal sentir hipervigilancia, como si el cuerpo estuviera esperando la próxima réplica todo el tiempo. Es normal la dificultad para concentrarte en tareas simples. Es normal necesitar contar la misma historia varias veces, o no poder hablar de eso todavía. Es normal sentir culpa si a ti no te pasó nada y a otros sí. Nada de eso es debilidad. Es la forma en que un cerebro humano procesa una amenaza real a la seguridad más básica: la certeza de que el suelo bajo tus pies no se va a mover.
Si sientes que esto te está superando, si el miedo o la tristeza no bajan con los días, busca apoyo profesional. Un psicólogo, una línea de atención en crisis, tu EPS. Esto no lo reemplaza ninguna conferencia, ningún artículo, ninguna metodología. Lo digo con toda claridad porque es lo más importante de este texto.
LIDERAR CUANDO EL EQUIPO TAMBIÉN TIEMBLA
Le hablo ahora a quien lidera un equipo, una empresa, un grupo de personas. En estos días, seguramente tienes colaboradores que perdieron algo, o que tienen familia en las zonas afectadas, o que simplemente están tocados aunque no lo digan. Liderar en este momento no es exigir que todo siga igual. Es notar quién necesita un espacio distinto, sin convertir eso en un permiso indefinido para desconectarse de la vida.
Preguntar de verdad cómo está la gente, no como saludo protocolario. Dar flexibilidad real cuando alguien la necesita. Y, al mismo tiempo, sostener el rumbo del equipo, porque la estructura y la rutina también ayudan a que una persona se estabilice. Las dos cosas al tiempo: humanidad y sostén. Ninguna sobra.

RECONSTRUIR TAMBIÉN ES ESFUERZO SOSTENIDO
Camacol ya lo dijo con claridad: la reconstrucción va a tomar años, no meses. Eso aplica a los edificios. Y aplica exactamente igual a las personas. Nadie se repone de un evento así en una semana, ni en un mes. La idea de «superarlo rápido» es, en el fondo, una forma de negar lo que pasó.
Aquí es donde mi metodología tiene algo que aportar, dicho con humildad. El Esfuerzo Sostenido® no es motivación de un día. Es la capacidad de seguir presentándose, mucho después de que el evento dejó de ser noticia, mucho después de que las cámaras se fueron a otra parte. Reconstruir una casa toma años. Reconstruir la confianza en que el suelo es seguro, también. Y la única forma de lograrlo es sostenida: un día, y luego otro, y luego otro, hasta que la vida vuelva a sentirse propia.
Eso no significa que tengas que hacerlo solo. Todo lo contrario. Se reconstruye en comunidad, apoyándose en el vecino, en la familia, en el equipo, en la ayuda profesional que haga falta. El Esfuerzo Sostenido® nunca fue una hazaña individual. Siempre fue algo que se sostiene mejor entre varios.
UNA INVITACIÓN A SOSTENERLO
La gran mayoría de las personas que hacen una donación la hacen una sola vez, y no vuelven a hacerlo. Y aun así, gracias. Cualquier ayuda cuenta, así sea una sola vez.

Creo que es un buen momento para recordar un principio de la metodología Haz que suceda®: «todos somos capaces de acciones extraordinarias en momentos de entusiasmo». Este terremoto generó justamente eso, un momento de entusiasmo colectivo por salir a ayudar. Mi invitación es a volver a hacerlo. Y a tomarlo, esta vez, como un Esfuerzo Sostenido®: no un gesto único, sino un compromiso que se repite en el tiempo, incluso cuando ya no sea noticia.
Ese es el plan que tenemos con mi esposa Claudia: seguir apoyando, mes tras mes, al menos una vez al mes, no solo en el primer impulso, sino después, cuando ya nadie esté mirando. Esa es mi gran invitación para ti este momento. Sostengamos el momento de entusiasmo durante más tiempo.
LO QUE SÍ QUEDA EN PIE
Un terremoto se lleva casas, negocios, y en el peor de los casos, vidas. Pero hay algo que ningún sismo puede tumbar: la capacidad humana de volver a levantarse, aunque sea despacio, aunque sea con miedo, aunque tome años. Eso ha quedado en pie en Colombia, cada vez que el país ha tenido que reconstruirse. Y va a quedar en pie esta vez también.
Si perdiste algo en este terremoto, mi acompañamiento genuino. Si no perdiste nada, pero sientes el peso de lo que le pasó a tu país, también es válido. Cuídate. Cuida a los tuyos. Y cuando llegue el momento, ayuda a reconstruir, aunque sea desde algo pequeño.
Hablo un poco más de esto, con más calma, en este video: https://youtu.be/DXWfGaGAtqU
Fuerza, Colombia. Haz que suceda®, incluso empezando de nuevo.

Luis Miguel Trujillo
Autor del libro Haz que suceda® · Esfuerzo Sostenido® / Coach / Speaker
Haz clic en tu red favorita y síguenos: